by mackeyhann
“Los Origenes del Totalitarismo” (1951), por Hannah Arendt
No quiero ser imparcial al referirme a Hannah Arendt, una pensadora liberal que vivió expuesta a las inclemencias del totalitarismo nazi por su condición de judía, pero que también supo apreciar la simetría totalitaria de los regímenes adscritos al socialismo real. No quiero ser imparcial, porque la historia le ha dado la razón a la escritora alemana, y le sigue dando la razón cada día.
El totalitarismo ha cambiado, ha evolucionado, se ha hecho más discreto, pero más pernicioso para las sociedades democráticas occidentales, pero también para los sistemas políticos no occidentales. Hoy el totalitarismo fundamentalista de los países con gobiernos islamistas, compite con el totalitarismo chino, y los regímenes bolivarianos. Pero el totalitarismo también tiene formas de expresión menor como la que sufrimos en nuestro país, donde las libertades de consumo, frivolidad y protesta, disfrazan la extinción de derechos fundamentales que cada día el Gobierno de Rodríguez Zapatero va arrebatando a los ciudadanos, sea en forma política, económica o cultural, incluso reescribiendo la historia y la geografía.