La Ciudad Inmortal

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La caja de ahorros del mediterraneo (CAM) cobra intereses incautatorios de mas del 130% a sus clientes en mora

El saqueo social de los bancos y cajas en Sagunto, su usura, desvergüenza e impunidad con que actúan.

Sagunto 10 de Agosto del 2009

La caja de ahorros del mediterráneo (CAM) en su ofina de Sagunto (Nucleo historíco) cobra intereses incautatorios a sus clientes de mas del 130% TAE a sus clientes en mora.

Este caso no es especial, se da en Sagunto y en toda España, con la connivencia del Banco de España quien actúa de mamporrero de semejante ultraje financiero.

Expo SETEM - Banca Etica

En el reciente ultimo pleno del Ayuntamiento de Sagunto los ediles gobernantes (PP – SP)  propusieron y debatieron como medida para amortiguar el efecto de la crisis en el comercio local, una reducción del 80% del impuesto de actividades económicas.

A todas luces, y en solo apariencia, se hace creer que es una buena medida para ayudar al comercio local a superar los malos tiempos que corren actualmente en que la facturación de los comercios se reduce en un año mas de un 50% y el optimistamente calculado 20% de los comercios está al borde del cierre y cese de su actividad.

La falacia de semejante medida,   la evidencia el concejal no gobernante: Quico Garcia, quien explica que solo pagan el impuesto de actividades las grandes empresas que facturan mas de 1 millón de euros, con lo cual, en el comercio local solo se verán beneficiados:  “los Bancos”, las multinacionales y poco mas.

Sabemos que la banca es: “la privilegiada niña bonita de cualquier gobierno” que represente a los ciudadanos; Todo ello no pasaría de ser una injusticia mas de las muchas que soportamos los ciudadanos,  si no  fuera porque los bancos y cajas actúan despótica e incautatoriamente con los pequeños clientes,  quienes son los mas dañados por “la crisis que han creado ellos” con su irresponsable gestión de financiar la especulación urbanística de los últimos años,  por medio de sobre tasaciones y concesión de créditos sin garantías adecuadas avaladas con bienes que sobrevalorados artificialmente, por haber sido alterado especulativamente al alza su valor,  por culpa y hecho e irresponsabilidad de las mismas entidades quienes financiaban dicha especulación.

Sabían que no tendrían luego que pagar los platos rotos, se sabían protegidos por una sumisa clase política que traspasaría el problema al dinero que pagamos con nuestros impuestos, sudor y patrimonio.

Esta inmoral y desvergonzada gestión que ha dañado a los ciudadanos,  y los seguirá dañando a todos durante los años que llevamos de crisis mas los que nos quedan por sufrir,  es agravada por la impunidad con que cometen sus actuaciones con los pequeños clientes, a quienes saquean indecentemente con tasas de interés incautatorias,  y a todas luces mezquinas;  Protegidas estas por el Banco de España con el mamporrerismo de todos los gobernantes ya sean de izquierdas o derechas… “da igual”,  todos les deben pleitesía a la banca, a quien privilegian en detrimento y perjuicio del ciudadano por diferentes e inconfesables razones;  La principal de ellas es la financiación de su actividad política.

Todo esto tiene que acabar.

Sí nuestros políticos trabajan subliminal pero denodadamente para la banca y grandes empresas, vendiendo sus decisiones políticas al mejor postor,  en beneficio de quienes les financian de manera legal o fraudulenta, “da igual”;  Evidencia el bajo sentido democrático y moral de los mismos. Si los poderes judiciales y legislativos se dedican a posibilitar el robo y extorsión, el chantaje y coacción sistemáticos de estas entidades arruinando a familias enteras, comerciantes, autónomos , pequeñas y medianas empresas de por vida,  es porque se lo permitimos los ciudadanos,  que no nos plantamos en la puerta de las instituciones financieras,  políticas y judiciales  para decirles que esto se ha acabado,  que no aceptamos que entre todos ellos nos sigan robando, (unos por acción y otros por colaboración…)

Todo esto se acabara cuando el ciudadano quiera,  cuando ambos y conniventes expoliadores sociales se vean, ante un Fuenteovejuna financiero, judicial y político.

No hemos de permitir que esto siga así,  nos roban, nos expropian, nos expolian el producto de nuestro sudor, nos amenazan y chantajean con privarnos de nuestros vienes,  y nosotros tragamos como corderos degollados,  como antiguamente se tragaba ante la exigencia del derecho de pernada por los señores feudales.

Hay que hacerles ver,  que si sus actos son propiciar el ultraje al ciudadano por parte de las entidades y personas anteriormente mencionadas, conseguirán que mucha gente no tenga nada que perder.

Cuando la gente no tiene nada que perder, es sabido a lo largo de la historia que el pueblo es capaz de las mayores atrocidades.

Aún no hemos llegado a ello, pero lo están propiciando con su indolencia e insensibilidad, con los agravios comparativos, con la injusticia con que tratan a los ciudadanos y el robo generalizado en beneficio de empresas que no  tienen porque ser diferentes ni especiales que cualquier otra, pero que son enormemente privilegiadas, atentando con ello al bienestar y las propiedades de los ciudadanos.

Tienen que darse cuenta de que protegiendo tales injusticias,  están promocionando, lo que en España ya se han dado ejemplos e incluso los hemos exportado, habiendo dado fundamento a revoluciones como la Francesa.

Estoy hablando del “espíritu de Fuenteovejuna”, estoy hablando de “el tiranicidio” idealizado por  el padre Juan de Mariana, estoy hablando de la rebelión de  “las Germanias” y estoy hablando de  la rebelión de “los Comuneros”.


No estoy hablando de otra cosa…


1

Ruego a todos los agraviados y dañados por los usos y abusos de tales entidades se asocien y Alien para crear una asociación que luche contra este inaceptable latrocinio.

Contactando a traves de esta dirección de correo: saguntomorvedre@gmail.com

Los presos políticos de Zapatero

Posted: 06 Aug 2009 07:50 AM PDT

“Las prisiones españolas están llenas de pobres, enfermos y drogadictos. Suman más del 70%. La cárcel se está convirtiendo en el único recurso asistencial y esa no es su función”. Mercedes Gallizo, secretaria general de Instituciones Penitenciarias lleva años recordando la función resocializadora que debería tener la cárcel, pero admite que ese principio constitucional está cada día más lejano. Estas palabras extraídas delblog de Manuel Carballal son un magnífico preámbulo para analizar la situación de la delincuencia en nuestro país.

Ciertamente en España no sólo han cambiado los perfiles de los delincuentes, sino las leyes que se aplican, que el catedrático de Derecho Penal, Díez Ripollés, considera más propias de una política penitenciara que de la propia criminalidad de este país.

En los últimos tres años la población penitenciaria se ha incrementado prácticamente en un 20 % pasando de 63.800 presos a 76.485. Si la tasa de encarcelamiento se sitúa en 166 por cien mil habitantes, una de las más elevadas de Europa, la tasa de criminalidad se sitúa entre las más bajas de Europa, un 47,6 por cien mil, sólo por delante de Portugal, Grecia e Irlanda.

¿Qué está ocurriendo en el régimen de Zapatero?.

¿Es posible que en nuestro país haya en estos momentos presos políticos?, es posible, porque no sólo son presos políticos los que van contra el régimen, sino los que vulneran leyes impuestas con una finalidad política, por extensión, electoral.

El Gobierno de Rodríguez Zapatero con unas leyes sectarias impuestas por criterios políticos, de dudosa finalidad social, mantiene en estos momentos presos a 3.721 penados cuyo delito principal es de violencia doméstica, desde un asesinato -una minoría-, a lesiones o amenazas. También hay 816 reclusos por delitos al frente del volante, en su mayor parte por temas relacionados con el alcohol.

Sin embargo, sólo hay un 8 % de mujeres en la población penitenciaria española, la inmensa mayoría por delitos relacionados con el tráfico de drogas, cuando en otros países europeos la política penitenciaria es absolutamente diferente y las estadísticas de los delincuentes que están en la cárcel, también.

Los temas relacionados con las drogas también podrían considerarse como delitos políticos, puesto que en otros países occidentales, lo que aquí es delito, allí no lo es.Casi 25.000 presos están en la cárcel por delitos con la propiedad originados en su mayor parte por su relación con las drogas.

Según estadísticas referidas en el artículo de Carballal, el mantenimiento de un preso en la cárcel cuesta cada día cerca de 80 euros, mientras que un programa de rehabilitación social cuesta sólo 3 euros. Una política penitenciaria que invierte más dinero en la privación de libertad que en la rehabilitación social, es una política atrasada, impropia de un país que pertenece a la Unión Europea.

En el blog, “Buscando razones de peso”, Nitomarco hace un análisis propio sobre lo que está ocurriendo, y al final se hace la pregunta crucial sobre lo que está fallando en nuestro país. ¿Acaso está fallando el Gobierno?. Acaso, no, por supuesto, también en está cuestión está fallando el Gobierno, porque las políticas buenistas del régimen de ZP tienen una cara oscura, muy oscura, que algún día saldrá a la luz y que precisamente es la de asfixiar a los sectores más vulnerables de la población, para que su montaje de cartón piedra de que no pasa nada y que su política es la mejor de las posibles, quede como la única verdad visible, haciendo invisibles todas las miserias que está generando.

El día que levantemos la alfombra nos vamos a enterar de lo que han hecho estos mentecatos socialistas con el país que asumieron aliándose en su día con las hipótesis de los asesinos del 11-M contra el Gobierno legítimo de España, sólo por acceder al poder y colocar a toda la purria de descamisados que les acompaña, ahora ya con corbata.

En España hay muchos presos políticos y no son precisamente los de ETA, esos son unos criminales que deben estar en la cárcel, y todavía se permiten el lujo de campear por la vida de víctimas del Estado español, abanderados por De Juan Chaos, con la mirada para otro lado de los que detentan el poder.

Biante de Priena

http://ciudadanosenlared.blogspot.com/2009/08/los-presos-politicos-de-zapatero.html

CIENTO Y UN PAPANATAS

CIENTO Y UN PAPANATAS


Esto parece el inicio de un cuento, pero no. Es el título que utilizo para denominar a los actores cuyo guión se basa en el del Sumario Judicial abierto por el Caso Gúrtel. La corrupción de esta trama se está desnudando como una cebolla. Capa a capa. Entre indignación social diaria y estupor ante lo que todavía se avecina. En suma des-facha-tez, que nos va inmunizando con anticuerpos de pasividad absoluta ante tanto “bigotes”, “amiguito del alma que te quiero un montón”, trajes, bolsos y demás fetiches a los que encima se ha de aliñar todo con el “presunto” correspondiente, cuando sabemos sobradamente eso de, “Santa Rita, Rita. Lo que se da, no se quita” Así es la escena de esta comedia en la que sólo se ríen los que participan en la obra y los que están entre bastidores dictando la parodia.

2FC3024079C7849F0FF5E78906C6FC952LMientras, los poderes dominantes ceban a sus servidores políticos. No se me ocurre discernir ya entre derecha o izquierda, pues desde hace mucho tiempo sirven a los mismos amos los “Hunos y los Otros”, que dijo don Miguel de Unamuno. La Patronal una vez más en la Historia reciente de este país de países, se manifiesta como un ente deshumanizado, capaz de convertirse en el mejor y más preparado carroñero depredador social del mercado laboral donde todo vale y aún podemos exprimiros más. Como han sido siempre en los peores momentos por los que hemos atravesado. Existen, más Juan Marc de los que piensan. Seres, que desde la sombra, deciden la luz que debemos gastar. La gasolina que debemos consumir. El sueldo que debemos percibir para que seamos unos productores dóciles y sumisos. m3_plenopuerto1_optLos préstamos que deben concedernos para tenernos cautivos y prisioneros el resto de nuestra vida. Cuentan, aunque saben disimularlo muy bien, con sus domesticados sindicalistas que de prudentes e inoperantes, aburren. Que se manifiestan pacíficamente todos los 1 de Mayo. Aparecen, para desaparecer después de cada tragedia obrera que se produce. Eso sí, manejan como nadie las estadísticas en Siniestralidad Laboral; incluso en el ámbito europeo.348B0055EEB4AD2511701EDF213A68848L (1)

No insistan, por favor, que la lían. Se nota que andan poco por la calle, sin esos escoltas que cubren su miedo. Les aconsejo que hagan como el rey de Jordania, Abdalá. Dicen que, a veces, sale de palacio y se confunde entre la multitud para observar el día a día de su gente. Háganlo ustedes, no tengan miedo. Vean de frente lo que desde sus espaciosos y aclimatados despachos no pueden ver ni vivir porque les ciegan y les aíslan sus paredes. Acérquense a los ambulatorios, que sólo visitan el día de su inauguración y que nunca coincide con un día cotidiano, por supuesto. A los mercados, sin cámaras y con veinte euros en el bolsillo y hagan la compra. ¡Verán que ilustrativo! Escuchen a los parados con hijos cuya desesperación desencaja ya sus rostros. Es posible que crean que se trate de una cámara oculta, pero no se equivoquen. Es la vida real la que empieza a impacientarse y a indignarse. kiko-locoLa que han creado a imagen y semejanza de lo que se cuece en sus fríos corazones. Son muchas las razones y las emociones que argumentan lo que nadie desea, pero que parece que sea inevitable si tensan un poco más la paciencia de los honrados y honradas trabajadoras, que esperan de ustedes, gobernantes imputados, que también lo sean. Como responsables, no les indultan las urnas. Ni les ampara la inmunidad política. Si esto no es así, mal vamos de justicia.

carod-eta

Contemplen el cuadro de Goya. Ese de dos españoles apaleándose. Aunque siempre sean los mismos quienes se enfrentan con el paso de los siglos. Quienes provocan ese odio nunca salen en la foto, en este caso que narro, en el cuadro. Son hombres y mujeres que pertenecen a otra clase social preferente. La clase social que piensa cómo ser rica con el esfuerzo de otro. La que no renuncia a lo que no necesita, aunque se mueran de asco los demás. La clase de la que les hablo es por todos conocida. Son los mismos insolidarios que han condenado y condenan nuestras vidas. Los que no hacen más aprecio que el desprecio cuando les contradicen su opinión. Los que huelen a lo que sueñan ser, pero no son ni serán. Los que pisan las moquetas para evitar tocar el suelo y ensuciar sus zapatos de alta gama. maniempleoQuienes jamás sabrán, que la verdadera grandeza, se viste de Humildad, pues ignoran lo que significa alimentarte de la esperanza que nunca llega pero resiste. Los que ocultan y diseñan conspiraciones derrotistas para atenazarnos con el miedo.Pacto-todos1 Churchil, en 1940, dijo que España era el país más rico del mundo, pues llevaban toda la vida robándola y seguían haciéndolo. No es que haya cambiado mucho el panorama en este sentido desde aquellas palabras que pronunció el Primer Ministro inglés del puro, pero los tiempos son otros y es muy difícil pronosticar los impulsos sociales. m3_plenopuerto_optUn día, como otro, puede que se despierte verdaderamente cabreado el pueblo soberano y entonces de nada servirán las reflexiones. No se puede combatir a los elementos naturales. faurafira 2008Lo estamos viendo este verano, cada año, con el fuego. Sin embargo, el ochenta por ciento del terreno forestal está desprotegido. Vivimos en un Parque Natural, en la Sierra de Espadán de Castellón y basta con ver el estado de los ribazos de carreteras y caminos para comprobar la poca previsión en inversión para minimizar los devastadores efectos de los incendios con medios humanos y animales. No debemos olvidar que los rebaños desaparecen, ya casi ni existen en zonas donde siempre formaron equipo con los seres humanos. Rebaños que se alimentan del bajo monte y producen trabajo, carne para nosotros y abono natural para la tierra. Un recurso productivo que se ha dejado de respaldar.RP Mercadillo playa

No se ha remplazado con suficientes brigadas forestales esta insuficiencia irresponsable, supongo que, “por falta de presupuesto”, por supuesto. Eso sí, hay para Copa América, Fórmula 1, visita del Papa (nata) cueste lo que cueste, como dijo en su día la generalísima alcaldesa. Campos de golf y planes urbanísticos; para eso sí. 8393856Para paliar las graves situaciones familiares y solucionar sus cruciales necesidades, eso ya es harina de otro costal que (ellos) no cargan. Pues cosecharán lo que siembren. Si sus semillas son de cizaña, eso será. Si sus semillas son de esperanza, también. Pero no olviden, que es perjudicial para la salud.


Benjamín Lajo Cosido

(memorialista)

La montaña de Romeu, el paraje del Piñal, La Catalana, LAFARGE y los politicos locales

La montaña de Romeu y el paraje del Piñal, así como la Catalana, son parajes de alto valor ecológico, por su fauna y vegetación. El suficiente como para no ser expoliados y destruidos de por vida.

Los puestos de trabajo son un concepto variable así como varia la economía, pero las zonas naturales destruidas por la avaricia empresarial y política, lo son de por vida, o sea, para siempre.

Los políticos de Sagunto parece ser que solo tienen interés en defender los intereses de la multinacional LAFARGE argumentándose y justificándose sobre la eufemística base de la conservación de los puestos de trabajo de esta empresa. Este razonamiento aparentemente es noble, justo y legítimo, pero solo en apariencia.
Estos políticos por medio de este tipo de conflictos, extienden una cortina de humo que ciega a la ciudadanía de los problemas reales que son mucho mas graves.
Difuminan en el ambiente una realidad de cierre de comercios, de pequeñas y medianas empresas, de miles de albañiles, electricistas, fontaneros, comerciantes y profesiones de todo tipo que acaban en la miseria y el paro, en incautación por los bancos, hacienda y seguridad social de las viviendas y propiedades de ciudadanos victimas de una crisis potenciada por la negligencia de dichos políticos y entidades financieras.

Con LAFARGE, La realidad es otra, puesto que dichos puestos de trabajo son difícilmente conservables en su totalidad, dadas las condiciones actuales de crisis profunda del mercado de construcción, su descenso de facturación, pedidos y financiación. Es por ello que la realidad es otra. Por una parte dichas circunstancias de crisis económica son aprovechadas por esta multinacional, para en mi opinión, “chantajear” la voluntad de nuestros dirigentes y ciudadanos, induciéndonos a aceptar que sigan destruyendo nuestro patrimonio natural y, o ecológico.
Pero, ¿porque no lo hacen en propiedades privadas que adquieran libremente?, ¿Por qué lo pretenden terrenos públicos?, Terrenos que nos pertenecen a los ciudadanos, zonas que son del patrimonio de todos.
En mi opinión esto sentaría un precedente que posibilitaría que todo propietario individual de terrenos privados pudiera solicitar y exigir a las instituciones competentes, licencias para extracción de áridos, ello les privaría del casi monopolio u oligopolio y ventajismo existente en este mercado local y provincial.

No es legitimo que se destruya el patrimonio publico para un lucro privado, y mucho menos cuando ello aporta un beneficio a corto plazo y privado, e implica una destrucción de dicho patrimonio publico de por vida. Los gobernantes y oposición de nuestra ciudad, tiemblan de colitis aguda cuando hacen cuentas de los votos que implica perder el favor de 250 trabajadores, saben que 250 puestos de trabajo implican una influencia negativa sobre mas de 1500 votantes relacionados en mayor o menor nivel con dicha empresa; De sobra sabemos que dicha cantidad de votos decide a un alcalde u otro, y por ello son capaces de vender su alma al diablo; En cambio, a los miles de parados que perdemos nuestro trabajo, autónomos, pequeños y medianos empresarios que cerramos nuestro negocio, perdemos nuestras viviendas y acabamos en la miseria nos ignoran, que nos den por… “ya sabéis”.

Así es de mezquina la política, así es de prostituida la democracia, y tenemos lo que merecemos, sí no hacemos algo para evitar que esta gentuza que medra en desgracias ajenas, y las grandes empresas que los corrompen en perjuicio de los ciudadanos se salgan con la suya como llevan toda la vida haciéndolo.

De momento, propongo la insumisión fiscal.

Un saludo a todos.

Implícate aquí:
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saguntomorvedre@gmail.com – conmidinerono@hotmail.com

¿Es viable el anarcocapitalismo?

¿Es viable el anarcocapitalismo?

Por Albert Esplugas Boter

Conferencia pronunciada en la Universidad de Verano del Instituto Juan de Mariana (Tenerife, 28-30 de septiembre de 2006) y publicado en La Ilustración Liberal.

Podríamos decir que todos los liberales compartimos la célebre máxima de Jefferson: “El mejor Gobierno es el que menos gobierna”. En esta línea, defendemos el mercado y la libertad del individuo frente a la intervención del Estado, apostamos por la desregulación y la privatización en ámbitos como el de la energía, la sanidad, la educación, las pensiones, la banca o la emisión de moneda y profesamos una general aversión hacia los impuestos y los delitos sin víctima. Algunos, no obstante, llevan la máxima de Jefferson hasta sus últimas consecuencia y sostienen que el mejor Gobierno es el que no gobierna en absoluto: abogan por la desregulación y privatización de todos los servicios y espacios públicos y por la abolición de todos los impuestos. Esta corriente recibe el nombre de anarcocapitalismo o anarquismo de mercado y, a diferencia del minarquismo, que patrocina un Estado mínimo, postula que el Estado es ilegítimo y abiertamente contraproducente incluso en los ámbitos en que se le tiene por imprescindible.

El Estado Mínimo: agresivo, ineficiente… ¿y utópico?

Desde un punto de vista ético, el liberalismo puede reducirse al principio de no agresión: es ilegítimo iniciar la fuerza contra terceros, atentar contra la integridad física y la propiedad de los demás. El Estado Mínimo, en tanto carga tributos (confisca la propiedad ajena) e impone barreras de entrada en el ámbito de los servicios de gendarmería (emplea la coacción para impedir que otros puedan ofrecer servicios de seguridad, defensa y justicia), inicia la fuerza necesariamente, luego está en contradicción con ese principio.

El Estado monopoliza el uso de la fuerza en un territorio dado. Un monopolio no tiene incentivos para mejorar la calidad de sus servicios ni para reducir los precios, pues no tiene competidores. Si sólo yo puedo ofrecer servicios de limpieza, no esperen que les cobre poco ni que vaya a limpiarles la casa con esmero. ¿Por qué iba hacerlo? Yo tengo el monopolio de la limpieza, por lo que ustedes no pueden acudir a nadie más.

En el caso del monopolio público de la fuerza los pagos son obligatorios (impuestos), por lo que, además de no tener incentivos para ofrecer un servicio de calidad, el Estado puede cargar el precio que quiera a los beneficiarios en forma de confiscación. Por otro lado, la imposibilidad del cálculo económico en un escenario carente de precios de mercado es tan aplicable al ámbito de la seguridad o al de la justicia como al de la sanidad o al de las telecomunicaciones. En los sectores nacionalizados por el Estado no surgen precios de mercado, y los burócratas proceden a tientas: ¿cuánto dinero hay que destinar al capítulo de seguridad y justicia? ¿El 5% del presupuesto? ¿Por qué no el 15? ¿Por qué no todo? ¿Cómo estima el Estado cuán prioritaria es la seguridad y la justicia para los individuos sin precios de mercado? ¿En qué medida los recursos destinados a dichas ramas productivas no estarían mejor empleados en otro lugar? ¿Cómo sabe qué proyectos hay que financiar y cuál es la forma más eficiente de gestionarlos?

Pero hay una cuestión más fundamental: ¿es el Estado Mínimo una propuesta realista? ¿Por qué la carga de la prueba recae en el anarcocapitalismo, y no en el minarquismo? De poco sirve argüir que las sociedades sin Estado son una anomalía histórica, pues ningún Estado mínimo ha permanecido mínimo por mucho tiempo. En este sentido, vale la pena preguntarse si un monopolio de la fuerza, una vez establecido, puede llegar a limitarse; o si, por el contrario, su estructura de incentivos lleva a políticos y grupos de interés a pujar incesantemente por prebendas, con lo que el Estado Mínimo tiende a degenerar en uno intervencionista.

La alternativa anarcocapitalista

¿Por qué es preferible la alternativa anarcocapitalista? Desde un punto de vista ético, un sistema de mercado puro, en el que no existen barreras de entrada y todos los productos y servicios son vendidos y comprados voluntariamente (incluidos los de seguridad y justicia), es un sistema que, per se, no implica el inicio de la fuerza contra inocentes. No hay impuestos, luego no se usurpa sistemáticamente la propiedad ajena, y no se impide por la fuerza que los individuos se organicen para dispensarse justicia y seguridad (formando empresas, asociaciones o lo que sea). Por otro lado, la provisión de justicia y seguridad ya no adolecería de los problemas de incentivos y cálculo económico que padece el monopolio público de la fuerza. Las agencias de protección (las empresas dedicadas a proteger a los individuos de las agresiones externas) tendrían incentivos para proveer el mejor servicio al menor precio posible y captar así más clientes. La emergencia de precios y el test de ganancias y pérdidas permitiría a estas agencias gestionar sus recursos del modo más eficiente posible.

También debemos considerar que si el Estado Mínimo es, en efecto, utópico, porque la estructura de incentivos que instituye lo empuja a expandirse, entonces la verdadera disyuntiva no se plantea entre el anarcocapitalismo y el Estado Mínimo, sino entre el anarcocapitalismo y el Estado del Bienestar.

Nos encontramos en un escenario anarcocapitalista. No hay impuestos y los servicios de gendarmería son dispensados libremente en el mercado, como cualquier otro bien. En este contexto, Miguel contrata los servicios de la agencia de protección A y Pedro, su vecino, los de la agencia de protección B. La agencia A se compromete por contrato a proteger a Miguel de las agresiones de otros individuos a cambio de una cuota anual, y la agencia B se compromete a proteger a Pedro de las agresiones de otros individuos a cambio, igualmente, de una cuota. Ahora supongamos que surge un conflicto entre ambos vecinos: Miguel acusa a Pedro de robarle sus joyas. ¿Qué sucedería? Una guerra entre las dos compañías, es la respuesta de algunos. Miguel acudirá a su agencia para que vaya a recuperar sus joyas y Pedro acudirá a la suya para que le proteja de Miguel y su agencia. De este modo, todos los conflictos entre clientes de distintas agencias se resolverán a tiros, y el anarcocapitalismo derivará en anarquía hobbesiana.

Pero ¿por qué asumir que las empresas resolverán de forma violenta todos los conflictos que surjan entre sus clientes? Las guerras son costosas, y las empresas buscan maximizar sus beneficios, no sus costes. ¿Les conviene resolver de forma violenta todos los conflictos con las demás agencias, o más bien llegar a un acuerdo y establecer mecanismos para resolver aquellos pacíficamente? Así, las agencias A y B podrían acordar que los conflictos entre sus clientes respectivos fueran resueltos por un tribunal determinado y comprometerse a acatar los veredictos. El conflicto entre Miguel y Pedro sería llevado a un tribunal privado. En caso de fallar en contra de Pedro, la agencia de Miguel lo detendría y le exigiría la devolución de las joyas y el pago de restitución sin que la agencia del primero hiciera nada para impedirlo.

Examinemos la problemática de los conflictos entre agencias desde otro ángulo. En la actualidad, cuando un peruano, protegido por el Estado peruano, acusa de un crimen a un ciudadano español, protegido por el Estado español, ¿se declara alguna guerra entre España y Perú? ¿Hay una imposibilidad práctica de resolver este conflicto de manera pacífica sin que intervenga una entidad decisoria superior, o más bien ambos estados tienen fuertes incentivos para no enzarzarse en guerras disputas de este tipo y articulan mecanismos cooperativos para evitarlas?

En cierto modo, los ciudadanos de los diferentes estados se encuentran, entre sí, en una situación de anarquía. No se requiere de ningún supraestado para evitar que surjan conflictos interestatales violentos cuando un ciudadano de un país comete un crimen contra uno de otro país. El hecho de que el Estado español sea más poderoso que el peruano no impide que ambos resuelvan la disputa pacíficamente y de mutuo acuerdo. Entonces, si los conflictos entre ciudadanos de distintos estados se resuelven regularmente de forma pacífica, sin necesidad de ningún Gobierno mundial, ¿por qué no iban las distintas agencias a resolver los conflictos entre sus clientes de forma pacífica, sin necesidad de que haya ningún Estado? Si el hecho de que haya en el mundo numerosos estados y unos sean más fuertes que otros no nos lleva a ninguna guerra continua de todos contra todos y no exige que haya un Gobierno mundial, ¿por qué tendría que ser distinto en el caso de las agencias de protección privadas?

Hay quien arguye que las agencias de protección batallarían entre sí porque protegerían a sus clientes a cualquier precio. ¿Por qué se asume esto? ¿Por qué las empresas no iban a estipular en sus contratos que la protección se extingue en caso de que su cliente sea declarado culpable por un tribunal reconocido?

En primer lugar, la agencia que protegiera a individuos tenidos por agresores perdería toda reputación en una sociedad libre y se convertiría en una suerte de agencia agresora. Los clientes no criminales tenderían a abandonarla, pues no querrían codearse con ladrones y asesinos. Y los clientes potenciales honrados también la rehuirían, por el mismo motivo. La marcha de clientes menguaría los ingresos de la empresa. En segundo lugar, en la medida en que la agencia protegiera a individuos considerados culpables por tribunales respetados se enfrentaría a las agencias de las víctimas de los agresores que auxilia. Si la agencia en cuestión no aceptara someterse al veredicto de ningún tribunal y sus clientes fueran juzgados culpables por uno socialmente respetado, los conflictos entre ésta y las demás se resolverían violentamente.

Téngase en cuenta que la agresora resolvería todos sus conflictos entre agencias de forma violenta, mientras que las demás sólo lo harían con los que incluyeran a aquélla. Como los enfrentamientos armados acarrean costes y las agencias no podrían externalizarlos (cargarlos sobre terceros, como hace el Estado vía impuestos), subirían las tarifas para sufragarlos. La que más elevaría las tarifas, obviamente, sería la que practicara una política más belicista: la que protegiera a los agresores. De nuevo, estaríamos ante un éxodo de clientes hacia las demás agencias (las que no protegen a criminales).

En definitiva, las agencias que protegieran a individuos sentenciados como criminales se expondrían al aumento de sus tarifas y a la pérdida de clientes, lo que las llevaría a la bancarrota (o a la derrota bélica). Los incentivos, pues, van en la otra dirección.

Un mundo sin garantías

Se alega que la gente tiene derecho a ser libre y que la protección frente a las agresiones debe estar garantizada. No basta con que la protección se provea en el mercado: es preciso un Estado que garantice a todos sus derechos.

En primer lugar, que yo tenga derecho a ser libre no significa que tal cosa deba serme garantizada por nadie, en el sentido de que otros tengan la obligación de proveerme de servicios de justicia y seguridad. Tengo derecho a que no me roben, pero no tengo derecho a robar otros para ello.

En segundo lugar, algunos creen que, por el hecho de que el Estado dice que garantiza algo o que se goza de determinados derechos, verdaderamente aquél los garantiza o los hace efectivos. ¿Tenemos la seguridad y la justicia garantizada por el mero hecho de que lo prescriba la Constitución y las leyes? A las personas agredidas a quienes la policía no atendió porque estaba efectuando redadas antidroga; a las víctimas que no reciben ni un céntimo en concepto de restitución porque el sistema no está orientado a la víctima; a los que ven cómo sus ofensores son liberados luego de cumplir una pena simbólica; a los que ya ni denuncian los delitos, ante la ineficacia de la justicia; a los que les toca esperar años para que su causa sea vista debido a la saturación de los tribunales públicos; a los que sufren abusos policiales o maltratos en las prisiones masificadas porque no se cuida la reputación en un entorno no competitivo… a todos estos individuos les importa bien poco lo que dicen la Constitución y las leyes. Para la gente que padece día a día la ineficacia del monopolio público de la seguridad y la justicia, la protección no está garantizada. Lo relevante, por tanto, no es si en una sociedad sin Estado se garantiza formalmente la protección adecuada a todos y cada uno de sus integrantes, sino qué sistema les ofrece en la práctica la mejor protección.

Colusión y Estado

¿Podría formarse una colusión entre las distintas agencias para someter a la ciudadanía? ¿Podrían las agencias de protección tornarse agresivas e instituir un Estado? Es posible, nadie niega que no lo sea. La pregunta es otra: ¿es probable que eso suceda?

Si una agencia ofreciera un mal servicio, o se volviera despótica de la noche a la mañana, sus clientes acudirían a la competencia y se quedaría sin fondos. Con el Estado, en cambio, esto no sucede: no podemos cambiar de proveedor si el Estado va a la guerra, sube los impuestos o dispensa un mal servicio. Además, los mismos incentivos que supuestamente promueven la creación de un cártel explotador son los mismos que lo hacen inestable y apuntan a su disolución, pues la empresa que se salga del cártel atraería a todos los clientes que no quieren ser explotados. Por otro lado, si las agencias están abocadas a fusionarse y formar un Estado, ¿por qué los distintos estados nacionales no se fusionan y forman un Gobierno mundial?

Resulta curioso que, ante la posibilidad de que las agencias se vuelvan agresivas y se fusionen, se defienda una institución, el Estado, que es agresivo per se. Es decir, temiendo la formación de un monopolio expoliador, algunos abogan por instituir… un monopolio expoliador.

Por último, y no porque sea menos importante, la resistencia de la población a ser sometida dificultaría la consolidación de tal monopolio expoliador. Una sociedad anarcocapitalista presupone una mayoría social hostil a las agresiones y a la formación de un Estado, y si las empresas decidieran convertirse en Estado estarían arriesgando las rentas provenientes de sus clientes por unas rentas futuras inciertas procedents de unos contribuyentes que a lo mejor opondrían resistencia y dispararían los costes. Eso, sin tener en cuenta las restricciones morales de los propios empresarios y empleados de las agencias de protección. ¿Es razonable pensar que las personas que un día están protegiendo a la ciudadanía pasarán el día siguiente a subyugarla y explotarla? En la actualidad, la policía y el ejército también podrían sublevarse y tomar el control de las instituciones, y sin embargo no lo hacen. ¿Por qué?

Anarcocapitalismo, asenso popular y derecho consuetudinario

Cualquier sistema requiere de un asenso popular suficiente para permanecer operativo. Ni un ápice de libertad tendríamos si la mayoría de la gente fuera de un comunismo ferviente. La democracia y el Estado de Bienestar existen porque la gente los tolera, activa o pasivamente.

El anarcocapitalismo no es ninguna excepción. Su viabilidad exige que una mayoría suficiente de la población lo acepte expresa o tácitamente. De este modo, puesto que la ley sería provista en el mercado, su contenido obedecería a lo que demandara la población. Si la población demandara leyes liberales, si en general los individuos demandaran leyes que les protegieran de las agresiones (asesinatos, robos, violaciones, fraude, etcétera), los tribunales a los que acudirían las agencias desarrollarían preceptos legales atendiendo a los principios liberales.

El resultado sería un sistema legal descentralizado, similar al de la common law, en el que jurados/jueces intentarían resolver las disputas guiados tanto por los principios abstractos de justicia como por los precedentes establecidos, y examinando de cerca el contexto factual y todas sus variables. La agencias de seguridad llevarían los casos de sus clientes a estos tribunales y ejecutarían sus veredictos.

La historia demuestra que el anarco-capitalismo…

La historia no puede, por definición, demostrar que algo que depende de la voluntad de los hombres no vaya a suceder en el futuro, precisamente porque la historia la conforman hechos históricos, pasados. La historia, a lo sumo, sólo puede decirnos que hasta el momento la anarquía no ha existido, y que ha habido siempre un Estado; pero no puede sentenciar que en el futuro seguirá siendo así. Al fin y al cabo, cuando no había ninguna democracia en el mundo los monárquicos también podrían haber acusado de utópicos a los demócratas diciéndoles que el sistema que defendían no era aplicable porque la historia apenas recogía ejemplos de democracia y se había encargado de cubrirla de polvo. Hoy, sin embargo, la democracia es el sistema de gobierno más extendido.

Sea como fuere, tampoco es cierto que no haya habido nunca sociedades sin Estado, o ejemplos de ley policéntrica o privada: ahí están la Irlanda celta, Islandia en la Edad Media, la common law inglesa en sus comienzos; el Derecho mercantil anglosajón; comunidades primitivas como los papúes en Nueva Guinea Occidental o el Salvaje Oeste norteamericano, que no fue tan salvaje gracias al surgimiento de mecanismos privados de resolución de conflictos.

En cualquier caso, si el anarcocapitalismo es teóricamente el sistema más deseable, ¿por qué no se ha impuesto por encima de los demás sistemas? En primer lugar, de esta pregunta parece desprenderse que la historia ha sido lo suficientemente larga como para que el anarcocapitalismo haya tenido su oportunidad de triunfar; pero, aunque creamos estar en la cúspide de la evolución, a lo mejor la historia de la Humanidad no ha hecho más que empezar. Por otro lado, podemos sugerir algunas hipótesis desde la sociología: quizás los individuos han tendido a extrapolar los esquemas familiares y tribales a la esfera política; o sus querencias cientistas y su incomprensión del proceso de mercado les han llevado tradicionalmente a proponer soluciones ingenieriles a problemas sociales; o algunos se han limitado a sustituir la deidad religiosa por la secular.

Al mismo tiempo, puede que sea difícil instaurar el Estado en primer término, pero una vez establecido quizás lo difícil sea desmantelarlo, debido a la estructura de incentivos que lleva a políticos y grupos de interés a controlarlo en beneficio propio. Por último, nada exime a los hombres de persistir continuamente en el error. No olvidemos que las buenas ideas a veces tardan en descubrirse, y una vez descubiertas a veces tardan en extenderse.

¿Es viable el anarcocapitalismo?

La viabilidad del anarcocapitalismo, como la de cualquier sistema político (ya sea el Estado del Bienestar o el totalitarismo cubano), requiere de la aceptación tácita o explícita de una masa crítica de la población. En este sentido, no se trata de si hoy el anarcocapitalismo es viable o no. En tanto la mayor parte de la población tenga interiorizadas ideas estatistas, es obvio que no. La cuestión es si el anarcocapitalismo es un orden social potencialmente viable, esto es, si puede ser viable. Y aun cuando su implantación sólo se conciba a largo plazo, eso no quiere decir que el anarcocapitalismo no nos sirva de guía a la hora de determinar cómo deberían ser las cosas y hacia dónde debemos avanzar.

http://www.liberalismo.org/articulo/409/13/viable/anarcocapitalismo/

LA CRIMINALIZACIÓN DEL IDIOMA ESPAÑOL

Por Ricardo García Moya

¿Por qué la Generalidad edita un libro en francés y catalán, rechazando las lenguas española y valenciana? Es difícil la respuesta, especialmente si analizamos que la autora, María Milagros Cárcel Ortí, no es francesa ni catalana. EI libro “Vocabulaire international de la diplomatique”, con más de 300 páginas, se imprimió en la litografía Guada del Camino Nuevo de Picanya; lugar que, me parece, todavía no es Francia o Cataluña. Y el que diseñó la cubierta, Carlos Pérez Bermúdez, suena demasiado a ceitibérico como para haber nacido en Sant Cugat o Poitiers.
La dedicatoria hace referencia a José Trenchs Odena y a Angel Canellas López; es decir, un Pepe y un López. EI dilema lo va aclarando la “Presentació”, escrita en perfecto catalán (no piensen que en valenciano o español). Según Cárcel: “la Conselleria de Cultura de la Generalidad Valenciana y la Universidad de Valencia, desde el primer momento acogieron con interés la obra y quisieron patrocinar la edición” (p. 11 ).
¿Por qué tenía tanto interés – unas entidades mantenidas con impuestos de los valencianos en editar libros cuya finalidad es pregonar que el idioma valencia no existe? Allí mencionan al “catalán, allemand, anglais, italian, danois, grec, tchéque, espagnol, hongroise, néerlandaise, portugaise, roumain, suédois, russe, etc.”; es decir, todos menos el que Lerma, Pedraza y Romero dicen amparar. Respecto al libro francés-catalán, responde la estrategia adoptada en ciertos congresos celebrados en Cataluña, donde el español era considerado idioma secundario, como el islandés o el rumano. Y todo concuerda con algo más siniestro: la estrategia programada para criminalizar al idioma español según dictan los cerebros dei integrismo catalán; impulsores de la actual “immersió” en el Reino de Valencia.
Los profesores que perpetran la inmersión en EGB y BUP siguen normas gramaticales de “Escola Catalana”; revista que mensualmente manda el Omniun Cultural desde Barcelona. Pero su contenido no sólo es lingüístico; estratégicamente camufladas en diferentes números aparecen las consignas políticas para la criminalización del castellano y la confrontación civil que citaba Pujol no hace mucho. En “Escola Catalana” -y la tengo delante de mis ojos-, se recomienda a los maestros que: “por razones estratégicas de nuestra Nación, todo el decenio de los años noventa hemos de reducir brutalmente nuestra utilización del caste!lano”. La unidad de la lengua, el paso previo para lograr “un nacionalismo catalán, liberador, que ponga fin a la dominación española de los Paísos Catalanes” (E.C. n. 278, p.24)
Las consignas de EC –subvencionada por el gobierno de Pujol, el socio de Felipe , son dogma de fe para los maestros catalaneros de EGB y BUP en Alicante, CasteIllón y Valencia. EI odio al español (el valenciano, para estos renegados, no existe) lo apreciará usted si se entrevista con alguno de ellos. Aunque le hable en español o valenciano, él le contestará con la jerga barcelonina de “altre, aleshores, amb, a mes a mes, tasca, avui…”. Son comisarios políticos del integrismo catalán.
Viven para Cataluña (aunque cobran de nuestros impuestos) y siguen al pie de la letra el “Decáleg” del cerebro de la inmersión Til Stegman, alemán de Frankurt que -desde “Escola Catalana”- , recomienda a los maestros que anoten cuántas veces usan la lengua criminal: “a veure: avui m’apuntaré cada vegada que he parlat castellá” ( E.C., p. 25) . Y Lerma, volcado en la implantación del catalán, acata lo que sugiera Pujol, el expansionista socio de FG. Según la revista “Papers” de la ConseIleria de Cultura de la Generalidad Valenciana: “el nou impuls lo avala la infomarció que arriba de Catalunya sobre l’éxit dels programes dimmersió” (p. 8).
Desde la frontera con Francia hasta “Alacant, avui en dia conpten amb centres d’inmersió en catalá” ( EC, p. 14). EI camino para la confrontación civil en España según Stegman está forjándose por lobos con piel de cordero lingüístico.
Aparte del Stegrnan, tenemos en Valencia a Albert Hauf (mallorquín hijo de alemán de Baden-Wüterberg), empeñado en salvar de la barbarie a los valencianos Todo lo encuentra mal en Valencia (menos el sueldo que cobra por enseñar catalán en la Universidad), desde la “butricia” (“Sao”; nov.94, p.49) a la derecha Valenciana, “que no aconsegueix ser civilitzada”; pertenecer a ella es sinónimo de bárbaro (no como los tory ingleses). LAS PROVINClAS es un diario no recomendable. Según Hauf, habría que Ilevar a los valencianos “de 13 y 14 años a estudiar a Fuster…) a veure els articles de <<Levante>>” (p. 31 ) Estas opiniones las publica la revista clerical del régimen lermista “Sao” (que subsiste por la publicidad que Lerma, Pedraza y Romero insertan en sus páginas).
En el universo de Hauf (su país, dice, es Cataluña, Ias islas y el PV) los buenos hablan catalán, y los delincuentes y asesinos utilizan el español. En la entrevista de 12 páginas sólo emplea el español para situarlo en boca de un indeseable que dice: “Yo me meo donde me da la gana” (p. 48); un intolerante; “habla cristiano”; de unos presuntos asesinos que escriben: “muerte a los biólogos” (p. 49). Es la táctica que usaban los integristas medievales para deshumanizar al pueblo judío, ya que – según recuerda Umberto Eco en “La lengua perfecta”- propagaban que el hebreo era el idioma de los seres satánicos del averno.
Hauf presume de limpio, culto, disciplinado (como buen ario) y tolerante con todo; menos con los “imbécils” (p. 48), los bárbaros e incivilizados de la derecha valenciana, el diario LAS PROVINCIAS, “la gent del PP” que está “en la inopia, en la ignorancia de les propostes honrades, honestes i intel-ligents”. En fin, contra todo el que discrepe de su cuadriculado cerebro. Este demócrata se jacta de quedarse en Valencia, aunque tuvo opciones de irse a Barcelona: “He triat de quedarme aquí; o sigui, que ja esta dit”. ¿Para qué? Está claro- “para canviar la realitat segons les nostres idees” (p.49). Los inmersores (corno Daniel Grau, traductor del Boletín en las Cortes) no tienen dudas: “la ley permisiva no sirve”; para normalizar una lengua “hay que desnormalizar la otra”. Carrero Blanco a su lado, era Gandhi.

Las Provincias 13 de Diciembre de 1994


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Jueces por la partitocracia PP y PSOE, conchabados, acaban con la democracia

PP y PSOE, conchabados, acaban con la democracia

Jueces por la partitocracia
Fernando Sanchéz Dragó
 
 

Cambio de régimen. El país –sus gentes– se cruza de brazos, desvía la mirada y sigue yendo a lo suyo mientras el sistema democrático se desmorona. Sólo unos cuantos periodistas y algún que otro contertulio patalean. Es lo de siempre: España no tiene pulso.

 

FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ

 

Cambio de régimen. El país –sus gentes– se cruza de brazos, desvía la mirada y sigue yendo a lo suyo mientras el sistema democrático se desmorona. Sólo unos cuantos periodistas y algún que otro contertulio patalean. Es lo de siempre: España no tiene pulso.
El otro día, cogiditos del brazo todos, los del gobierno, los de la oposición y los chicos del coro de la opereta nacionalista, se apuntilló el toro de la democracia. Andaba ésta herida de muerte desde el verano del 85, cuando los socialistas vincularon el poder judicial al legislativo, pero los del PP, aunque sólo fuera de boquilla y por guardar las formas, no avalaban la felonía ni estaban en ese ajo. Ahora ya lo están, metidos en él hasta el cuello. Son cómplices de los liberticidas en un delito de alta traición, pues traición y delito es convertir a los jueces en piezas del engranaje de la partitocracia.
Se veía venir, sabíamos todos que en septiembre pasaría eso, y lo sabíamos desde que Zapatero y Rajoy –don Juan y doña Inés– representaron en la Moncloa, sin esperar a noviembre, la escena del sofá, pero el dolor sólo duele cuando llega. Y ya ha llegado. A partir de ahora ni siquiera es necesario fingir. Los miembros del Consejo General del Poder Judicial son, simultáneamente, jueces y partes en todas las cuestiones que se sometan a su alto arbitrio. Nunca mejor dicho lo de partes, pues los nombran los partidos. Y, desde Roma, y en estricta aplicación de los principios de la más elemental lógica aristotélica, eso es, por definición, incompatible a rajatabla con la idea y la esencia de la Justicia.
¿Qué podemos hacer? 
Respondo: nada. Así de sencillo, así de triste. ¿Sustituir, en las próximas elecciones generales, a Zapatero por Rajoy, o por quien sea, y a los del PSOE por los del PP? ¡Pero si son iguales! ¿Votar a Rosa Díez, estemos o no de acuerdo con la totalidad de su programa? Servirá de poco. ¿Irnos a tomar unas cervecitas mientras los súbditos de la partitocracia acuden mansamente a las urnas? Quizá sea eso lo más digno.
Y una de dos, amigos: o lo que hay aquí no es una democracia, y en tal caso yo aún puedo llamarme demócrata, o sí lo es, y entonces…
Rellenen los puntos suspensivos. Dicho queda.
© El Mundo
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